Amor  08 may 2021 Valladolid

DEJAR DE SER


He llegado a un estado que ya no quiero oír tus te quiero, ¿para qué?, si cada vez que lo dices, cierras más y más el circulo de mi libertad, si cada vez que me lo dices inmediatamente me humillas, me esclavizas…de nada sirve que luego pidas perdón.

Tu comportamiento me hace estar en una situación de miedo constante, pendiente de tus reacciones, temiendo tu enfado, dependiendo de tu aprobación…me siento destruida, Psicológicamente no tengo fuerzas, ¿cómo las voy a tener si ya he creido tu propósito de dañar a mis hijos, a mi familia o matarme a mí misma si te abandono?

Si aún sigo aquí, no es porque sea masoquista o disfrute con tu dominio, como algunos creen, me siento indefensa y si ya de por sí es difícil romper una relación, más en este caso que estoy destruida, yo tenía ganas de vivir, y eso me lo has ido quitando con tu manera de tratarme.

Pero hoy he decidido, temblando y temiendo que entres por la puerta cada dia, que ya no puedo continuar, ya me siento muerta, aquí en esta relación en la que solo ejerces tu poder sobre mí, y no el amor, no por ser rubia o morena, alta o baja, simpática o antipática…solo por ser mujer.

Por ello tus amenazas ya no son efectivas, no se puede matar a quien ya no esta viva, quiero volver a vivir, quiero sentirme libre y ahora que te escribo esto, me doy cuenta lo paradójica que es la vida, soy yo la maltratada, la ultrajada, la despojada; pero me doy cuenta que eres tú en un abuso de poder, fuerza y agresividad quien lo ha perdido todo.

Con tus AMENAZAS me doblegabas, me sometías, me horrorizabas: pero tú con cada uno de ellos hacías añicos tu dignidad, porque nadie la posee cuando no es capaz de respetar.

Con tus gritos, tus insultos, tus amenazas; me anulabas, me ultrajabas, me humillabas; pero tú con cada uno de ellos te alejabas más y más de la felicidad, porque tu corazón no conoce el amor, solo el odio y la agresividad.

Con tus prohibiciones, tus imposiciones, tus celos, tu tiranía; me dominabas, me enclaustrabas, me aislabas; pero tú perdías la capacidad de dar, de confiar, de compartir en igualdad.

Con tu desprecio, tu frialdad, tus vacíos, tus oídos sordos a mis manifestaciones; me ignorabas, no me considerabas, no me valorabas; pero tú perdías la capacidad de dialogar, de comunicar.

Yo he sido maltratada, mis psíquicas son muchas, pero llegó un punto que mi dignidad apaleada, mi amor despreciado, mi seguridad anulada por el miedo, mis palabras silenciadas, mi autoestima inflada… no pudieron más, se sublevaron y pidieron ser restauradas; porque a pesar de tu maltrato siguen vivas en mi interior, para darme el lugar que me corresponde como persona.

Tú, en cambio, que ejerciste de verdugo en mí, solo te quedas con odio, agresividad, incomunicación, frustración, resentimiento y alguien que por su actuar no tiene dignidad…por tanto ¿quién perdió más?

Una mujer maltratada que decidió dejar de serlo.



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Raul Ánimo y para adelante
3 días
Rubia41 👍 en ello estamos. Gracias
2 días
Emiliano Animo amiga
2 días
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