Psicología Valladolid  12 ago 2026 Menu usuario

EL ÚLTIMO HOMBRE

EL ÚLTIMO HOMBRE

Nietzsche miró hacia el futuro
y vio a un hombre pequeño.

No quería conquistar.

No quería crear.

No quería arriesgarse.

Solo quería estar cómodo.

Había olvidado
la grandeza
porque había aprendido
a temer el dolor.

«Hemos inventado la felicidad»,
decía.

Y todos sonreían.

Ya nadie quería demasiado.

Ya nadie sufría demasiado.

Ya nadie soñaba demasiado.

La vida se había vuelto segura,
previsible,
tranquila.

Pero también vacía.

El último hombre
no pregunta:

¿Quién puedo llegar a ser?

Pregunta:

¿Cómo puedo estar cómodo?

No busca sentido.

Busca bienestar.

No busca verdad.

Busca tranquilidad.

No quiere elevarse
por encima de sí mismo.

Solo quiere sobrevivir
sin que nada le incomode.

Y quizá esa era
la advertencia de Nietzsche:

que una humanidad
puede conquistar la enfermedad,
la pobreza
y muchos de sus miedos...

y, sin embargo,
perder aquello
que hacía que la vida
mereciera ser vivida.

Porque quizá
el mayor peligro
no sea sufrir demasiado.

Quizá sea llegar
a no desear nada
con suficiente fuerza
como para sufrir por ello.

Y entonces queda
la pregunta:

**¿Estamos construyendo
una vida mejor...

o simplemente
una vida más cómoda?**

Porque el último hombre
no es necesariamente
el más desgraciado.

Es quizá
el que ya no sabe
qué podría llegar a ser.

https://youtu.be/PNv9wt8tgUA?si=W84BlrartVcUWFZ5

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