Allá donde la luz no quiere entrar,
donde el juicio se apura a condenar,
habita, oscura y densa, la espesura
que esconde nuestra parte más impura.
Es el sótano frío de la mente,
donde enterramos lo que nos desmiente:
el miedo, la envidia, el viejo rencor,
el egoísmo, la culpa y el dolor.
A ese monstruo que vive en el desván,
nuestro yo social y educado,
lo hemos encerrado bajo llave y candado,
jurando que es inútil y villano.
Pero, escucha bien...
que esto es un clásico juego de azar:
si a la sombra la tratas como escoria,
ella se venga y reescribe tu historia.
Lo que rechazas, con fuerza te agarra,
lo que niegas, te toca la guitarra
del desasosiego y de la ansiedad,
creando tu propia versión de la "bruja" en la realidad.
Así que ven a este reino lejano,
donde la magia es pan de cada día,
y observa cómo un caballero sano
—quizás más sabio de lo que creería—
se atreve a un pacto imposible e impío:
casarse con lo que le provoca escalofrío.
Respira hondo, relaja la tensión,
que el cuento empieza ahora mismo.
Presta atención a tu propia sombra...
y no temas a cómo se llama.
(Ya puedes reproducir el vídeo)
https://youtu.be/4O216Irjh0M?si=iNRE-t_maIWhlrqe