Psicología Valladolid  17 ago 2026 Menu usuario

SÓCRATES

SÓCRATES

Lo acusaron
de corromper a los jóvenes.

Él solo hacía preguntas.

Preguntas incómodas.

Preguntas que obligaban
a mirar detrás de las respuestas,
a dudar de aquello
que todos daban por cierto.

Y quizá eso
era lo peligroso.

Porque una sociedad
puede soportar
a quien habla.

Pero tiembla
ante quien consigue
que otros empiecen a pensar.

Lo llevaron a juicio.

Lo llamaron impío.

Corruptor.

Peligroso.

Y Atenas,
que había dado a luz
a uno de los grandes pensadores
de la historia,

decidió darle
veneno.

Sócrates bebió la cicuta.

Y murió.

Pero las preguntas
no murieron con él.

Pasaron a Platón.

De Platón
a Aristóteles.

De ellos
a generaciones enteras.

Y aquel hombre
que un día fue condenado
por corromper a la juventud

terminó convertido,
siglos después,
en uno de los padres
de la filosofía occidental.

Qué extraño destino.

Quizá la historia
no siempre distingue
entre quien amenaza
el orden

y quien amenaza
la ignorancia.

Porque a veces
la misma pregunta
que una sociedad
castiga hoy

es la pregunta
que mañana
agradecerá haber escuchado.

Y quizá por eso
Sócrates sigue aquí:

no porque tuviera
todas las respuestas,

sino porque tuvo
el valor de preguntar
cuando todos los demás
creían saber.

https://youtu.be/iDFCkCd9GSc?si=7mhax0bRY_9qz17G

0
Messages 0
39











Privacidad  •  Condiciones  •  Cookies